Empresaria diversificada y creativa, con inversiones desde productos del coco y un colmado hasta crear café para diabéticos.
Las mujeres en el mundo de los negocios cuentan con ímpetu y habilidades claves para el desarrollo empresarial: La preparación técnica o profesional, pasión por el mundo de los negocios, espíritu de aventura y liderazgo, estos son justamente los factores que describen a Rosanny Castillo, emprendedora que tiene como máxima la diversificación.
Y es que Rosanny ha sido bien activa para sacar provecho a diferentes líneas de negocio: Tiene un colmado junto a su esposo, pero también tiene una larga lista de productos que hace del Coco.
Cuenta que ella y su esposo tenían un negocio de vender piña en Santo Domingo en el KM 19 de la autopista Duarte. La situación no iba bien y decidieron comenzar a hacer dulce.
“Me nombraron como mayordoma de conserjes en la escuela de Caballero en Maimón, de donde soy. Me traje el negocio para acá y aquí empezamos a comprar más coco y decidimos sacarle provecho a todo: el agua la vendemos por galones y hacemos el dulce, para colmados, restaurantes y cafeterías. Vendemos la jícara a una asociación que prepara mantas para Barric Gold, que ayuda a renovar la tierra. Del coco seco sacamos aceite.
También estoy incursionando en la fabricación de Mabí, actualmente le vendo a varios restaurantes, y estamos gestionando venderlo a supermercados, colmados, y cafeterías de Maimón.
Con el primer microcrédito alquilé un local separando casa y negocio, resultó pequeño, pero con el hice clientela. El segundo crédito fue para arrendar un local más grande y ahora el tercero fue para comprar el terreno en el que queremos edificar nuestro negocio y ya fijarnos ahí”.
Ahora bien, el gran descubrimiento de esta microempresaria es la semilla del Samo, que sirve para mantener la insulina a las personas con diabetes y Rossanny elabora con esta un café que está vendiendo a personas de su zona y pueblos aledaños, pero sobre todo a unos dominicanos radicados en Estados Unidos que le compran hasta 50 y 100 paquetes para ellos llevárselos. Ella la tuesta y la muele y la convierte en café.
El negocio está funcionando, ya tenemos 4 años y aparte de esos locales y el terreno, también compramos una camioneta y otro solar en el que queremos en un futuro construir villas para alquilarlas.