Guardería Camino Divino, una solución de cuidado, enseñanza y seguridad para padres que trabajan en Santo Domingo Este.
En medio de los desafíos que trajo la pandemia surgió el negocio de Santa Altagracia, una mujer emprendedora que, con el apoyo de sus hijas, transformó una crisis en una oportunidad para construir un futuro mejor para su familia y su comunidad.
Durante la pandemia, se quedó sin empleo, enfrentando una gran incertidumbre económica. Sin embargo, en medio de esta adversidad, una amiga le pidió que cuidara a su hijo. Este simple acto de ayuda se convirtió en el punto de partida de una nueva aventura. Poco a poco, más familias comenzaron a interesarse en sus servicios, revelando una necesidad latente en la comunidad de Santo Domingo Este.
Con el soporte de sus hijas, quienes también se encontraban sin ingresos, decidieron tomar la iniciativa y buscaron un préstamo para financiar su idea. Con el dinero obtenido, construyeron un cuarto anexo detrás de su casa, creando un espacio acogedor y seguro donde los niños pudieran jugar y aprender.
“Hemos logrado crear un ambiente seguro y acogedor donde los niños se sientan felices y los padres confíen en que sus pequeños están bien cuidados. Hemos recibido muchos comentarios positivos de las familias, lo que nos ha ayudado a construir una buena reputación en la comunidad y a aumentar nuestra clientela a través del boca a boca”. Santa planea capacitarse en estimulación temprana para incluir este servicio que fortalece las habilidades motoras, cognitivas y sociales de los niños.
Desde entonces, Santa ha logrado una estabilidad financiera que le ha permitido reinvertir en el negocio y mejorar la calidad del servicio. Este crecimiento no solo ha beneficiado a su familia, sino que también ha generado empleos adicionales indirectos, para personas de la comunidad.
Según una publicación del periódico El Dinero, “El costo promedio de una estancia infantil privada durante los primeros cinco años puede rondar los RD$360,000”, y comenta que las instancias infantiles o guarderías se han posicionado en el mercado dominicano como una alternativa eficaz, por lo que el negocio de Santa tiene una gran proyección de futuro y cubre una necesidad social latente y que no puede esperar.
Las guarderías contribuyen a aumentar la productividad de la madre, pues mientras sus hijos estén en un lugar seguro, pueden concentrarse mejor en sus actividades productivas, dándole mayor independencia.