Doña Lourdes: Sabor y Superación en Cada Arepa
En Cotuí el deleite de una arepa ha adquirido un nuevo nombre con doña Lourdes. Su historia comienza cuando, tras años de trabajar como empleada doméstica en Santo Domingo, decide irse al pueblo de su esposo buscando una mejoría de vida y sostenibilidad para su hogar.
Pocas oportunidades de empleo y baja paga, forjaron su espíritu emprendedor. Recordó las enseñanzas de una de las casas donde trabajó, tomó un microcrédito e inició su negocio de arepas. Con una receta básica, comenzó a hacer entre 8 y 10 pyrex de arepas diariamente, utilizando ingredientes frescos que garantizan un sabor excepcional. “La calidad de mis productos y el compromiso que pongo han creado una conexión emocional con mis clientes”, asegura con pasión.
Doña Lourdes logró establecer un mercado sólido, distribuyendo sus arepas en colmados, cafeterías y clientes fijos que solicitan frecuentemente. Cada bocado es un reflejo de su esfuerzo y dedicación, desde las tradicionales de harina y pasas hasta innovadoras versiones con chispas de coco y trocitos de piña que han conquistado los paladares locales. “Escuchar las opiniones de mis clientes y responder a sus necesidades ha fortalecido la lealtad hacia mis productos”, explica.
Lo que hace aún más admirable su emprendimiento es su enfoque en la distribución. Doña Lourdes se encarga personalmente de entregar las arepas. “No hay mejor manera de conocer el mercado que estando presente”, dice. Para ello, cuenta con la colaboración de su esposo y un hermano, quienes la apoyan en la repartición, garantizando frescura y rapidez.
Doña Lourdes está decidida a expandir su negocio. “Quiero abrir un local donde pueda ofrecer más variedades de arepas, flan, chocolates y avena. Mi meta es también crear empleos para familiares y otras personas de la comunidad, contratándolos como distribuidores en rutas cercanas”.
Lourdes ha logrado empoderarse y contribuir al sustento del hogar, trabajando codo a codo con su esposo. “Juntos, estamos construyendo un futuro mejor”. Su historia es un testimonio de resiliencia y amor. Transformó desafíos en oportunidades.
Hoy, mientras el aroma de las arepas recién hechas inunda su hogar, doña Lourdes se siente más fuerte que nunca. Da firmes pasos para llevar su negocio a otro nivel, mejorando el futuro de su familia y creando empleos necesarios en su comunidad. En cada arepa que elabora, hay un trozo de su historia y una lección de vida: emprender tiene su retribución.